lunes, 15 de octubre de 2012

La contaminación

¿Qué es el plástico?

 El plástico es un material sólidos sintético o semi-sintético, disponible en una amplia variedad de presentaciones, muy utilizado en la elaboración de productos industriales. La palabra plástico puede definir, de manera general, a todas las sustancias sin punto fijo de ebullición, que en un intervalo de temperaturas, son flexibles y elásticas y, por lo tanto, moldeables y adaptables a diversas formas y aplicaciones. Aunque en la antigüedad, los objetos plásticos no gozaban de buena reputación, con el tiempo comenzaron a ser indispensables en la vida cotidiana y en la actualidad, el plástico es uno de los materiales más utilizados, existiendo más de 2000 tipos.
Los plásticos son polímeros, es decir, estructuras compuestas por miles de moléculas. Algunas veces plástico y polímero son usados como sinónimos, pero, en realidad, la palabra plástico define a cualquier material moldeable, mientras, polímero, define a las sustancia molecularmente. Es por ello que existen otros polímeros además de los plásticos, como el almidón, el ADN y otros. Todos los plásticos comerciales conocidos son polímeros. La mayoría se compone de polímeros de carbono e hidrógeno y otros también tienen de nitrógeno, cloro y azufre. Muchos plásticos comerciales tienen una base de silicio.
El plástico se puede clasificar por su estructura química, según la columna del polímero y sus cadenas. Algunos grupos importantes son los acrílicos, los poliésteres, las siliconas, los poliuretanos, etc. También se pueden clasificar según su calidad para la fabricación o diseño del producto. Se encuentran algunos como los termoplásticos, los termoestables, los elastómeros, los conductores de electricidad, etc. Además, se pueden diferenciar por su densidad, tracción, resistencia a productos químicos, etc. Los plásticos se caracterizan por ser fáciles de manipular, versátiles, impermeables al agua y de relativo bajo costo, características que los hacen materiales ampliamente usados para elaborar una gran cantidad de productos. Debido a ello, han desplazado a otros muchos materiales como madera, piedra, hueso, cuero, papel, metal, vidrio y cerámica. Sin embargo, aunque pueden ser elaborados para conducir la electricidad, no pueden reemplazar al cobre o al aluminio en ese campo. Además, son muy caros para reemplazar a la madera, la cerámica y el concreto en objetos más grandes como pequeños edificios, puentes, pavimento, vigas, etc.
Los plásticos están presentes en numerosos objetos de nuestra vida cotidiana como en objetos de cocina, de decoración, útiles de aseo, de manualidades, etc. También son utilizados en la industria siderúrgica, metalúrgica, aeronáutica y automovilística. También se usan en decoración, arquitectura, incluso en la moda. Su producción aumenta cada año y se dice que es el material del siglo XXI.
Lamentablemente, una de las características más apreciadas del plástico, que es su durabilidad, es también un factor de preocupación debido a la contaminación que provoca al ambiente. Su degradación puede durar hasta 300 años, lo que provoca que los numerosos objetos hechos de este material se acumulen, especialmente las bolsas y otros objetos que comúnmente son desechados. Se agrava aún más por haber cada vez más objetos desechables de plástico. También el mar es afectado al haber muchos objetos flotando en su superficie. Eso provoca contaminación y también problemas a la fauna marina, que por error los pueden consumir o también atascarse, provocando incluso la muerte de esos seres vivos. La ciencia y la tecnología están trabajando para que esto pueda cambiar mediante el reciclaje y la elaboración de productos biodegradables.

¿Por qué el plástico es toxico?

A pesar de sus maravillosas propiedades en el campo de la industria, el plástico es hoy un material altamente contaminante y tóxico para el medio ambiente.
Los plásticos son materiales o elementos sintéticos, derivados generalmente del petróleo, que poseen grandes cualidades aplicables en muchos campos de la industria. El plástico, el invento estrella del siglo XX, cuyo ingrediente esencial es una macromolécula orgánica llamada polímero, cuenta entre sus maravillosas propiedades las siguientes:
  • Moldeabilidad.
  • Impermeabilidad.
  • Baja densidad.
  • Alta resistencia a la corrosión.
  • Resistencia a factores químicos o biológicos.
  • Aislamiento eléctrico y térmico.
  • Relativo bajo costo.
Pero todas esas maravillosas cualidades o propiedades que acabamos de mencionar son las que a su vez se vuelven inconvenientes serios, cuando estos materiales pierden su funcionalidad para la que fueron creados y se convierten en desechos (altamente contaminantes) o basura, debido al uso creciente de ellos, transformándose entonces en un dolor de cabeza para la conservación y cuidado del medio ambiente, porque el plástico sintético no se oxida ni se descompone con el tiempo.

¿Qué tiempo tarda el plástico en desintegrarse?





150 años
Las bolsas de plástico, por causa de su mínimo espesor, pueden transformarse más rápido que una botella de ese material. Las bolsitas, en realidad, están hechas de polietileno de baja densidad. La naturaleza suele entablar una “batalla” dura contra ese elemento. Y por lo general, pierde.






1000 años
Los vasos descartables de polipropileno contaminan menos que los de poliestireno -material de las cajitas de huevos-. Pero también tardan en transformarse. El plástico queda reducido a moléculas sintéticas; invisibles pero siempre presentes.



  
100 a 1000 años
Las botellas de plástico son las más rebeldes a la hora de transformarse. Al aire libre pierden su tonicidad, se fragmentan y se dispersan. Enterradas, duran más. La mayoría está hecha de tereftalato de polietileno (PETE), un material duro de roer: los microorganismos no tienen mecanismos para atacarlos.

 5 años.
Un trozo de chicle masticado se convierte en ese tiempo, por acción del oxígeno, en un material super duro que luego empieza a resquebrajarse hasta desaparecer. El chicle es una mezcla de gomas de resinas naturales, sintéticas, azúcar, aromatizantes y colorantes. Degradado, casi no deja rastro. Bueno pues si que desaparecen, pero 5 años son muchos años. La de chicles que se pueden escupir al suelo en 5 años, y de cuántos libros de familia nos podemos acordar en ese tiempo cuando pisamos de pleno uno de esos pegajosos residuos que nos
pueden amargar la mañana.
Las gigantescas islas plásticas que flotan en nuestros océanos
·         En el Pacífico hay una 'isla' de 4 millones de toneladas de desechos y una superficie de 1,5 millones de km2.
·         Nadie se hace responsable: está en aguas internacionales.
·         Hay otra formación similar en el Atlántico.
·         Este martes se celebra el Día Internacional de la Diversidad Biológica
·         Retirar los desechos de plástico de los espacios marinos implicaría un coste elevadísimo porque se trabaja con toneladas de material tóxico y se requiere tecnología punta, embarcaciones y tripulación especializada. El responsable de la campaña de aguas de, Julio Barea, es escéptico: "El daño se efectúa en aguas internacionales, así que nadie asume la autoría de los vertidos y no existe gobierno que se haga responsable. Hay que invertir esfuerzos en desarrollar medidas preventivas para evitar nuevos continentes artificiales y asumir que nadie limpiará esa isla". Pero no es la única 'sopa tóxica'.
Un equipo de la I (WHOI) y la i localizaron en el año 2010 unas grandes concentraciones de plástico flotante en el oeste del océano Atlántico, consecuencia de la acción de las corrientes superficiales y la desidia gubernamental. Su estudio, publicado en la revista Science, se basó en el análisis de miles de pedazos de plástico, contados manualmente por estudiantes y recogidos mediante redes en más de 6.100 puntos, desde 1986 hasta 2008.
No existen trabajos sobre posibles islas de basura en el mar Mediterráneo, pero no se descarta su existencia. "Las corrientes superficiales son diferentes a las de los océanos, pero hay puntos negros de contaminación perfectamente localizados como el Estrecho de Gibraltar o Algeciras", matiza Silvia García, científica marina de Oceanía.

Daños irreversibles

Los daños en el ecosistema son irreversibles. La basura ha destrozado un tercio de la superficie de hábitats marinos, según Naciones Unidas, y se estima que el 35% de los ecosistemas marinos críticos han sido destruidos. "El desconocimiento, por su inaccesibilidad, ha sido uno de los grandes problemas para la protección de los océanos", según Josep María Gili, biólogo del CSIC en el
El desconocimiento ha sido uno de los grandes problemas para la protección de los océanos. Por eso, el Día Internacional de la Diversidad Biológica, que se celebra este martes, intenta advertir de la alarmante salud de los océanos y centrar la atención en sus diagnósticos y posibles soluciones.
Los océanos abarcan más del 90% de la superficie habitable de la Tierra y el 50% del oxígeno lo producen algas microscópicas —el fitoplancton—, la base de la cadena trófica marina. Los expertos apuntan a que la biodiversidad está en riesgo por un modelo de consumo y producción que no la valora y produce sobreexplotación. Las claves: luchar contra la contaminación marina y la pesca insostenible, ejercer presión para proteger hábitats como corales y reducir la huella de CO2 en la atmósfera.

Proteger la biodiversidad

La décima Conferencia de Diversidad Biológica celebrada en Nagoya (Japón) en 2010 acordó que el 10% de la superficie marina mundial debería estar protegida en el año 2020. En la Península, la superficie protegida todavía es del 1%. Proyectos y ONG intentan revertir esta situación. Por ejemplo, la Fundación Biodiversidad, adscrita al Ministerio de Agricultura, trabaja desde 1998 para contribuir a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad.